Ayer mis dos hijos mayores regresaron a casa antes de terminar las clases, con lo que al pequeño le tocó venir desde el colegio él sólo en la ruta.
Román me envió un mensaje a las 17.00h recordándome mi obligación maternal de ir a recogerlo, y allá que me dirigí a la parada del autobús.
Qué sorpresa cuando de repente veo llegar un cuerpo alto y desgarbado coronado con una maraña de rizos negros y unas gafas hipster adornando su cara. Era Pedro!
Normalmente él no se hubiese acordado de su hermano. Habría estado en casa buceando en youtube o leyendo algún comic alternativo…leyendo o estudiando. A su aire, con la puerta de su cuarto cerrada y usurpando la cuenta de spotify de su padre.
Pero no! Se habia acordado y había asumido la responsabilidad de ir a recoger a su hermano. Me gustó mucho. Mucho.