En el año 1990 se celebró el Mundial de Futbol en Italia.
Era verano y yo me encontraba en Inglaterra trabajando como au-pair con una familia rica y sofisticada con la que aprendí muchas cosas. Además de invitarme al Royal Enclosure de las regatas de Henley, me enseñaron a apreciar la belleza de los huevos Fabergé, la importancia de comprar joyas de marca (pues si algún día tienes que venderlas, su valor es más estable…) y los selectos códigos de comunicación de la clase alta británica.
Durante mis días en aquel país, sonaba esta canción a todas horas, ya que era la elegida por la organización como emblema sonoro del evento. Igualito que el Waka-WaKa de Shakira.
Esta versión es de 1979.
Emoción en estado puro.
http://www.youtube.com/watch?v=tcVbtlZLvLY