Pedro es alto, flaco y en cierto modo desgarbado, más por esa etapa de transición de niño a hombre que su cuerpo está viviendo, que por su propio fenotipo. En un par de años el “desgarbe” desaparecerá.
Creo que es INTJ, es decir toma su energía en los momentos de introversión, es claramente intuitivo, racional en la toma de sus decisiones y poco flexible en cuanto a unos valores que tiene muy profundamente arraigados.
Pedro es inteligente, guapo, sensible en las percepciones estéticas, independiente, irónico, razonablemente culto (muy por encima de la media de cualquier chico de su edad), curioso, despistado, inmaduro, seguro de si mismo, casero, leal, chinchón, argumentativo, ecléctico, dormilón, geniudo, potente, elegante, valiente casi osado…
Pedro lleva gafas. Modernas gafas azules que mitigan su miopía y que le dan un aire irremediablemente hipster.
Le gusta mucho leer y también bucear en internet a la búsqueda de todo tipo de noticias y de videos en youtube. Con frecuencia se engancha a la cuenta de spotify de su padre, cosa que a éste le cabrea y le gusta a partes iguales. También se engancha a la play-station y es capaz de pasarse toda una tarde jugando al futbol o pegando tiros en Afganistan.
Cuando era pequeño le gustaba que le nombrara todos los motes que yo le había puesto: “meu rei”, “ajo tierno”, “piqui-piqui”, “príncipe azul”, “perla de Labuan”, «mi corazón»… Los enumerábamos juntos y nunca se le olvidaba ninguno. Visto ahora puede parecer cursi, pero para mí eran momentos de inmensa ternura que sin duda echo de menos.
Ahora le cuesta contestar a mis whatsapp, le incomoda que le abrace y cuando le pido un beso, pone la cara para que yo se lo dé a él… y es que tiene 16 años y a mí me toca respetar esta fase de cierta «desafección» hacia los progenitores, de búsqueda y experimentación en terrenos vedados para mí, o de elecciones que no necesariamente comparto. ¿Suena a adolescencia?
Pero ahí estaré, tragando sapos cuando me toque, y llenándome de tranquilidad y orgullo cuando vea que el camino que ha elegido es el mejor para él (creo que así será). En todo caso y todo el tiempo, (aunque a veces me cueste), siempre con infinito amor…
Pedro te quiero mucho.

