A finales del mes de junio, escribí una entrada sobre la improcedencia de plantar unas begonias en los parterres de la Castellana y resulta que estaba totalmente equivocada.
Las plantas no sólo se han adaptado sin problemas, sino que tienen una floración maravillosa. Con lo difíciles que son…
Recuerdo que cuando era pequeña y ya había prendido en mí la «afición verde», escuchaba con atención los comentarios de mi abuela y de mis tías sobre las begonias que había en el porche de nuestro antiguo huerto; que si no las riegues desde arriba, que si el agua no moje las hojas, que si no toques los tallos que se quiebran, que las dejes en la sombra…un sinfin de recomendaciones para que aquellas macetas mimadas mantuviesen todo su esplendor.
Y ahora resulta que en mi ciudad las plantan a pleno sol, las riegan con aspersor y las exponen a los humos de los coches y están esplendorosas…

