No me va el tele trabajo.
A los 20 minutos de abrir el ordenador, me encuentro pensando en el menú del día o en sí la terraza necesita más flores amarillas, que está un poco tristona. Me levanto a limpiar el polvo que veo que se empieza a acumular sobre el altavoz, coloco bien los cojines, corro/descorro cortinas… En fin, que no termino de concentrarme del todo.
Menos mal que esto va a durar poco y la semana que viene vuelvo a la vorágine diaria de reuniones de control, auditorías, entrevistas con candidatos, conferencias y presentaciones varias, supervisión de documentaciones, certificaciones RICS y CESB, selección de docentes, promociones, faxing, emails, anuncios, banners.
Casi que me quedo en casa…

