En todo el mundo antiguo, y hasta el siglo XVIII, el jardín es importantísimo, está unido al conocimiento. La Academia de Platón y el Liceo de Aristóteles son jardines, y Epicuro dice que no se puede conocer si no es desde el jardín. El pensamiento se genera en contacto con la naturaleza. La naturaleza induce a la observación y a la contemplación. En las stoas del agóra griega, los filósofos reflexionaban en actitud peripatética y enseñaban a pensar en el jardín. Me impresionó mucho y sentí el jardín como expresión del pensamiento.