Hoy es el día Internacional de la Niña y las cifras que leo sobre educación, matrimonios concertados, muerte en el parto, embarazos infantiles, explotación laboral, ablación, etc, etc, etc son demoledoras.
Ayer vi unas imágenes del Parlamento Francés y me quedé de piedra cuando oí la intervención de una parlamentaria «secundada» por los cacareos de un colega de la oposición simulando ser una gallina. En ese parlamento únicamente el 25% de sus miembros es mujer.
Hoy, contrariamente a lo que siempre he defendido, creo que toda medida de discriminación positiva y paridad que protega a las mujeres y fomente su integración profesional, económica o política en nuestra sociedad es absolutamente necesaria y digna de la máxima protección.
