NIT
Hoy ha entrado en nuestras vidas Nit de Torkentall.

Llegó en un transportín homologado para mascotas pequeñas, arrebujado en una mantita con dibujos de ranas verdes y con un huesecillo de silicona y tela impregnado de los olores del que hasta ayer fue su hogar en Tarragona.

El mensajero de MRW, el que habitualmente nos trae los paquetes de Amazon, nos ha dejado esta vez a nuestro pequeño perro. Igual que la cigüeña nos trajo a Nicolás, el niño más precioso del mundo, hoy el hombretón nos ha entregado a Nit que, imagino que a causa del miedo, la inseguridad y la incertidumbre que han debido de acompañarle toda la noche, permanecía escondido al fondo de su cajita de la que no quería salir.

En cuanto he logrado sacarlo de su guarida, lo he abrazado contra mi pecho y le he hablado bajito y con cariño para que se tranquilizara. El corazón le latía a mil.

Después, y siguiendo las instrucciones de la criadora, le he ofrecido su dosis de comida y un cuenco de agua y se ha puesto tan contento que no ha parado de caracolear a mis pies.

Ya conoce a Román Jr. y a Nerissa que lo han recibido encantados y calculo que en estos precisos momentos, mientras escribo esta entrada, ya debe de estar con Nico y con Pedro.
Sólo falta Román.

Es bonito que Nit esté con nosotros.