Las mujeres somos como navajas suizas y esto es una atribución social. Cada elemento de la navaja equivale a un rol, tijera, lima, destornillador o alicate son amante, esposa, madre o abuela. Cuando estamos usando uno, anulamos el otro y las tijeras son las que primero guardamos para centrarnos en el destornillador o la lima.
El enamoramiento es un chute de bioquímica.
Para ser feliz, hay que vivir y vivir es doloroso.
Cincuenta sombras de Grey es un libro erótico muy ligth que ha tenido un enorme éxito en el público femenino. ¿Por qué? Porque retrata las fantasías eróticas de las mujeres de forma explícita y con total sinceridad. Las fantasías eróticas de las mujeres son “mucho más bestias” que las de los hombres y tocan muchos tabúes que no son aceptables en nuestra sociedad, pero son comunes y recurrentes entre las féminas (según la experiencia profesional de Valerie, que algo sabe). VIOLACIÓN, SUMISIÓN Y DOMINACIÓN…ahí queda eso para los políticamente correctos.
En una relación el hombre lo que primero busca es el sexo, la mujer el afecto. No nos engañemos, amigas, esos hombres estupendos que tienen una relación con una estupenda mujer, inteligente, culta, divertida, sexi…lo primero que vieron en ella fueron sus piernas.
Una pareja tiene tres componentes: Amor, sexo y pactos
Qué es el amor??
El enamoramiento y el amor no son lo mismo. El enamoramiento es un estado de embrutecimiento que hace que idealicemos al otro. Nuestro cerebro genera sustancias engañosas que nos vuelven muy tontos. Esto dura tres años, al cabo de los cuales o nos separamos o entramos en la fase del amor. El amor no es una emoción. El amor se trabaja.
La rutina es muy buena y no tiene por qué ser aburrida. La rutina es síntoma de estabilidad, pero estamos en una sociedad que pide acción y por eso se minusvalora.
Los besos son medidores de compatibilidad. Al besar ponemos en marcha un análisis químico en toda regla que nos indica si somos compatibles con la persona besada. Por eso las parejas dejan de besarse con el tiempo…porque ya saben si son o no compatibles.
Los celos son una expresión de una emoción y no se debe tener celos de las fantasías. Las fantasías existen porque son válvulas de escape. La mente es libre y es estúpido pretender controlar la de tu pareja. Si le amas, has de respetar que las tenga. Lo que es absurdo es compartir esas fantasías con el/ella si vas a hacerle sufrir…¿Quién le contaría a su amado que tiene ensoñaciones con su becario?…Pues eso. Sincericidios no, por favor.
Todo lo que hacemos en la vida es porque queremos que nos amen. SIEMPRE
El deseo es esencial en el ser humano y no desaparece nunca.
Mantener el amor es una decisión culta, racional, intelectual y es esencial trabajar sobre los pactos, acordarlos, modificarlos, pero no romperlos unilateralmente. Todo se puede pactar, TODO.
La infidelidad es diferente para cada pareja según los pactos que hayan acordado.
Para romper con la rutina y mantener el sexo en el matrimonio no caer en los roles establecidos, salgamos de la zona de confort.
La faceta de amante no debe desaparecer nunca a lo largo de nuestra vida.
El sexo es como la lectura, cuando dejas de hacerlo, cuesta trabajo volver a él, por eso hay que cultivar la apetencia practicándolo.
Comunicación, trabajar los pactos y las fantasías para mantener la complicidad con la pareja.
Tendemos a sublimar el sexo y no es para tanto.
