Hace muchísimo tiempo empecé a utilizar las cremas de Helena Rubinstein porque uno de los profesores del programa de Dirección de Empresas de Lujo del IE me comentó que eran las mejores del mercado, por encima incluso de las fantásticas y cuidadas marcas japonesas Qué razón tenía.
Fue en ese momento cuando empecé a interesarme por la historia de esa mujer, que es absolutamente fascinante.
Ahora el Museo Judío de Nueva York le dedica una exposición.
http://elpais.com/elpais/2014/10/31/estilo/1414759487_454301.html
