Cuando una no tiene tiempo para reflexionar y colgar cosas el su blog…pone fotos
“Information is not knowledge. Knowledge is not wisdom. Wisdom is not truth. Truth is not beauty. Beauty is not love. Love is not music. Music is THE BEST.” –Frank Zappa
Anda el Señorito Manolo preocupado y con mente y corazón agitados rebuscando materiales para, cual Doctor Van Helsing, fabricar una cruz y colocarla en el camposanto de La Toscana.
Y es que resulta que en ese precioso rincón cerca de los campos de Bugéjar, han dado sepultura a una mujer musulmana (una mora!!!!) sin previamente habérselo consultado, y puesto que el pequeño cementerio pertenece a su familia desde hace generaciones, se ha encontrado con el derecho y en la obligación de restablecer el mancillado orden católico apostólico romano y abanderar, cinco siglos después de finiquitada, la lucha contra el Islam.
Que pensará el Señorito que no iban a resultar en balde los años que Isabel la Católica se vistió con la misma camisa, y que si ahora toca de nuevo blandir la espada contra el infiel se tira de casta hispana y a ello.
Y en cuanto se presente la ocasión, allá que irá a colocar un buen crucifijo en la sepultura de la pobre mujer.
Y es que en este país todavía queda mucho de escopeta nacional…

Hoy ha entrado en nuestras vidas Nit de Torkentall.
Llegó en un transportín homologado para mascotas pequeñas, arrebujado en una mantita con dibujos de ranas verdes y con un huesecillo de silicona y tela impregnado de los olores del que hasta ayer fue su hogar en Tarragona.
El mensajero de MRW, el que habitualmente nos trae los paquetes de Amazon, nos ha dejado esta vez a nuestro pequeño perro. Igual que la cigüeña nos trajo a Nicolás, el niño más precioso del mundo, hoy el hombretón nos ha entregado a Nit que, imagino que a causa del miedo, la inseguridad y la incertidumbre que han debido de acompañarle toda la noche, permanecía escondido al fondo de su cajita de la que no quería salir.
En cuanto he logrado sacarlo de su guarida, lo he abrazado contra mi pecho y le he hablado bajito y con cariño para que se tranquilizara. El corazón le latía a mil.
Después, y siguiendo las instrucciones de la criadora, le he ofrecido su dosis de comida y un cuenco de agua y se ha puesto tan contento que no ha parado de caracolear a mis pies.
Ya conoce a Román Jr. y a Nerissa que lo han recibido encantados y calculo que en estos precisos momentos, mientras escribo esta entrada, ya debe de estar con Nico y con Pedro.
Sólo falta Román.
Es bonito que Nit esté con nosotros.







