No será de las fotos en las que estamos más guapos…pero si felices. Nos gusta
NOSOTROS

San Valentin de NIco
En San VAlentín se manifiesta el amor…

Química y ser

Para Carola, siempre

Pienso en ti
Insisto en que existes
Ahora que entre camisas, barbas y T-shirts
Habla un señor con corbata
Y hace calor

Pienso en ti
Y te afirmo
Te afirmo siempre
Aún cuando
Y sobre todo cuando
Alguna vez
Tú no lo hagas

El señor habla de conflictos,
leyes, convenios y arbitrajes
Y en suave brisa de metal
Tiemblan levemente las sombras

La corbata es salidas, posibilidades,
negociación y personas.
Pienso en ti.

Pienso también
que la persona
es una máscara
en el teatro clásico
según recuerdo
y en que somos
máquinas químicas
Sísifos programados
sistemas, cadenas
mayorías, formales,
cauces y procedimientos
mientras sigue hablando
quien habla

Yo pienso en ti
y te afirmo

Así guardo el ser
tu ser
y mi ser contigo

Así te amo
y por eso te escribo
ánima en la máquina
sí vágula, sí blanda
y frágil
pero contigo siempre
en la risa
(en la risa está Dios)
en jardines
y en ramblas
abrazado en la noche
criando crianças
siempre contigo
amor mío
que la química
también es magia

mano de buda
Tengo en mi terraza una mano de Buda, auténtico triunfo de la naturaleza en un Madrid aparentemente hostil con los cítricos.
Santos y Jose me dijeron que era imposible su cultivo en esta tierra fría y mesetaria. Ellos llevan años intentándolo con su arbolito traído de los viveros de Oscar Tintori de Toscana y nada….
La pasada primavera mi árbol empezó a florecer enloquecidamente y al menos 7 de las flores se convirtieron en minúsculas garras verdes que, frente a todo pronóstico, sobrevivieron hasta el fin de semana del 1 de junio de 2012. Esos días estábamos él y yo fuera de Madrid y aprovechando la circunstancia nuestro hijo mayor organizó una fiesta en casa. Me imagino que, dada la temperatura primaveral de esos días y que R. obviamente no permitía a nadie fumar en nuestro salón, la terraza se convirtió en destino ideal para los adolescentes que entraban y salían a placer, con el inevitable tantarantán para mis macetas.
Cuando él y yo regresamos, nuestro piso estaba impecable. Nada fuera de su sitio…menos la terraza. Allí vi que las macetas habían sido «recolocadas» en un intento de facilitar el tránsito «de dentro a fuera» y como daño colateral, 5 de las 7 garras verdes reposaban en el tiesto. De las 2 supervivientes, una es la que ahora, orgullosa, enseño en esta foto.
Es un fruto que planta cara a las temperaturas castellanas. Enorme y de color amarillo brillante a pesar de la polución que le acecha. Monóxido de carbono, calefacciones, chimeneas de restaurantes a su alrededor y nada…ahí sigue él, insultantemente bello. Será que es madrileño.
Y por eso no lo corto…y va mermando la fuerza de su padre árbol…y así lo dejaré hasta que Santos y Jose vean que en Madrid también se puede….

Hay personas que menosprecian la novela frente al ensayo, tomándola como un género menor, facilón y con menos enjundia, apto para mentes ligeras o vagonetas, cuya pereza les impide adentrarse en labores de mayor esfuerzo intelectual optando por ésta como un simple instrumento de evasión.
Estas personas suenen percibirse a sí mismas como lectores/as de “mayor calidad intelectual”, inconsciente y seguro que involuntariamente, pero lo hacen. No es raro oírles decir aquello de….lo he intentado, pero no he podido terminármela…
Sin embargo devoran con fruición textos que les ayudan a organizar en sus cabezas ideas o intuiciones que otros, al ponerlas blanco sobre negro, convierten en tesis y certezas. El ensayo les ayuda a analizar, a reflexionar, a actuar. Les estructura la mente. Les da seguridad sobre sus propias creencias.

Reconozco que a mí me tira más la novela y en ella enuentro una fuente de comprensión de teorías, hechos y emociones igual o más potente que en muchos ensayos.
A modo de ejemplo y puestos a comprender algo muy concreto, creo que pocas lecturas han aportado más luz sobre el rol de la mujer británica en la Europa del XIX que las historias de las hermanas Bronte, Austen o Eliott. Ningún escrito más radicalmente feminista que éstos de mujeres escritos por mujeres. Novelas son.
Por no hablar de Tolstoi y sus cuñas de teoría política puestas en boca de personajes al servicio de sus propias ideas.
¿Y Galdós, Flaubert, Stendhal, Woolf, etc,et, etc? … no acabaríamos nunca.

Angel recortado

Esto también es Madrid

Mi palacio imaginado de hoy no es un palacio. Es una sensación de luz mediterránea, olor a pino carrasco y golpear contra las rocas de olas breves, suaves, casi inexistentes.

En mi palacio tomo el sol desnuda. Hace muchísimo calor y cerca tengo una sombrilla en la que me refugio de vez en cuando. Estoy sola o acompañada por él y por nuestras lecturas. La mía la tengo cerca, pero ahora no la cojo porque prefiero concentrarme en la intensa sensación de felicidad que tengo. De vez en cuando él me hace un comentario sobre la suya que interrumpe mi nirvana. Me gusta que comparta conmigo sus reflexiones. Me gusta que le interesen las mías con su dosis de sensatez, pragmatismo, sensibilidad.

Debajo de la sombrilla tenemos una nevera portátil con coronitas casi congeladas, frutas veraniegas y mantequilla. En otra bolsa tenemos pan del día, embutidos y patatas fritas de bolsa. Las del gourmet que nos encantan.

Estamos solos en esta cala y únicamente de vez en cuando aparece un buzo con su preceptiva bolla acompañándole. Solos…solos…solos…los niños repartidos entre Europa, USA y África en sus respectivos planes veraniegos e igualmente felices.

Me levanto y me zambullo en el agua haciendo una voltereta muy suave que me produce cosquillas en el estómago. “La volteretita” que le llamaba de pequeña.
Al emerger del agua respiro profundamente comiéndome el oxígeno y miro al cielo. Como es todavía temprano la calima no lo ha pintado de blanco y brilla intensamente azul. Las copas de los pinos se recortan con tanta nitidez que casi puedo contar la pinocha de cada rama. Salgo del agua a gatas sobre las rocas para no hacerme daño en los pies y me dejo caer de nuevo en mi hamaca.

15 minutos después, como en un déjà vu vuelve a repetirse la imagen, sol, calor, voltereta, mar, oxígeno, cielo, pies, rocas. Esta vez voy a mi nevera y ataco…!!!
Corto el pan con la navaja que siempre nos acompaña en estas excursiones y lo impregno de mantequilla. Luego el jamón cocido de la Selva, un buen apretón, lo parto en dos con las manos y el primer bocado. Mientras tanto, él ha abierto 2 coronitas que nos acompañarán en este almuerzo…

también soy yo…IKEBANA CAROLA

Recuerdo muchas cosas del Libro de la Almohada.
La nieve sobre las tejas del palacio…espectáculo no apto para espíritus poco delicados…
El ruido de la seda de los kimonos cortando el aire al pasar
La belleza de los bebés rollizos…

Para tenerlo siempre cerca de la mesilla

Hace años un alumno me comentó que Rosalía de Castro era la persona que más había contribuido a crear una imagen negativa de Galicia y consideraba (no sólo él) que era ella quien había iniciado el lenguaje de la Galicia quejosa, acomplejada frente a Castilla, disminuida y «asovallada» por lo español…será verdad o nó…no lo sé y no importa.
De Rosalía me quedo con su obra. El murmullo de sus regatos pequenos, os paxariños piadores, os pinares que move o vento….
Me quedo con ese gallego castrapo de las orillas del Ulla, cantarín y real. Bellísimo.
Rosalía, grande en su pequeño mundo low profile…rescatada editorialmente y casi sin su conocimiento por su marido.
Rosalía de brumas y orballo. De campos de mazorcas que me gustaría…¿robar?
Rosalía de olor a musgo mojado y luz atlántica.
Y todo eso si es verdad…

NEGRA SOMBRA
Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras