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Cuanta razón tiene…

http://www.abc.es/lasfirmasdeabc/20141106/abci-burbuja-201411050939.html

Hace muchísimo tiempo empecé a utilizar las cremas de Helena Rubinstein porque uno de los profesores del programa de Dirección de Empresas de Lujo del IE me comentó que eran las mejores del mercado, por encima incluso de las fantásticas y cuidadas marcas japonesas  Qué razón tenía.

Fue en ese momento cuando empecé a interesarme por la historia de esa mujer, que es absolutamente fascinante.

Ahora el Museo Judío de Nueva York le dedica una exposición.

http://elpais.com/elpais/2014/10/31/estilo/1414759487_454301.html

Se supone que un ministro está para muchas cosas, pero sobre todo, para en casos de crisis como el que nos ocupa, liderar la situación, encauzar los acontecimientos hacia la “normalidad” y transmitir sensación de seguridad y control a los administrados.

Esto se hace todavía más evidente en un ministerio como el de Sanidad por el impacto que todos los temas de salud tienen en la sociedad. No se espera de la Sra. Mato, que ni es médico, ni bióloga ni científica ni tiene ninguna formación relacionada con la materia, tenga el mínimo conocimiento técnico sobre el Ébola o la gripe A o la malaria,  pero como ministra que es, si se espera que sepa hacer frente a una situación tan grave como la que se ha presentado con el contagio de Teresa Romero estos últimos días.

A pesar de los jaguares y confetti de la Gurtel y de lo ocurrido con la pobre auxiliar de enfermería,  Rajoy la mantiene en el cargo y públicamente le ha mostrado su apoyo. Debe de ser que nuestro Presidente tiene en muy alta estima a la Sra. Mato, probablemente porque la lealtad es un valor indiscutible para él. Al fin y al cabo, esta señora lleva trabajando para el partido desde los 23 añitos (no ha hecho otra cosa más que dedicarse a la política) y de alguna manera el partido y su líder tienen que corresponder a semejante entrega.

Pues bien, puestos a ser leales, la primerísima de las obligaciones del Sr. Rajoy, es serlo con nosotros, con los españoles que le hemos elegido para que saque a este país adelante. Y si él quiere ser leal a la Sra. Mato, que la contrate y le ponga un sueldo de su bolsillo o que la lleve de nuevo a las tareas del PP, pero fuera de cualquier cargo público, porque esta señora no está a la altura del que ocupa.

Ana Mato dimisión

http://www.change.org/p/ana-mato-medio-mill%C3%B3n-de-firmas-para-la-dimisi%C3%B3n-de-ana-mato-como-ministra

Pretendiendo arreglarlo, va Mónica Oriol y suelta que para que la mujer tenga progresión profesional, primero tiene que tener «arreglada la vida domestica»…¿Y el hombre….?, ¿es que acaso la vida doméstica no le compete también a él?

Las medidas de conciliación de este país FRACASAN estrepitosamente porque se enfocan en las mujeres y NO EN LOS HOMBRES. Menos leyes estúpidas y más educación desde la escuela infantil para que sean ELLOS quienes se cojan las reducciones de jornada, lleven a los niños al médico, organicen la compra y atiendan al bienestar y equilibrio familiar.

Entonces veremos como se empieza a romper el famoso techo de cristal.

Y otra cosa: Más  reconocimiento, agradecimiento y respeto a aquellas mujeres que deciden dedicarse a sus familias, a la educación y cuidado de sus hijos, al bienestar de aquellos a quienes más quieren .

http://economia.elpais.com/economia/2014/10/10/actualidad/1412930694_751443.html

Yo dimito

Tu dimites

Él dimite

Nosotros dimitimos

Vosotros dimitís

La Ministra Mato y el Consejero Rodríguez no dimiten

Qué razón tiene Luis Ventoso

http://www.abc.es/lasfirmasdeabc/20141010/abci-politica-pues-201410091136.html

Yo pensaba que el término BRUTALISMO aplicado a la arquitectura que va desde los 50 a los 70, se debía a la BRUTALIDAD que transmiten las construcciones de algunos «arquitectos estrella» de aquellos días:. una arquitectura desnuda, sin alharacas, que no recurre al color, directa y esencial, de la que no siempre soy la más devota admiradora.

Ahora me acabo de enterar de que ese término, acuñado por el propio Le Courbusier, artífice de muchas «brutalidades», viene del francés «brute» que es como se le llama al hormigón, material dominante en las construcciones de aquellos años.

http://blogs.elpais.com/verne/2014/10/satan-arquitectura-brutalismo-corbusier.htm

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Hace un par de semanas se repatrió a España, en un estado mucho más cercano a la muerte que a la vida, a Manuel García Viejo.

Quizás, visto lo visto estos días, hubiera sido mejor haberlo dejado allí, en Sierra Leona, en el mismísimo hospital donde cada día mueren enfermos de ébola, a quienes no les espera repatriación alguna. Seguro que él hubiese preferido quedarse con aquellos con los que llevaba más de 30 años, en lugar de regresar a su país, trayendo fatalmente consigo la enfermedad a Europa.

Cuando en su momento vi en la televisión las imágenes del avión medicalizado y al misionero en su camilla encapsulada y rodeado de personal sanitario en plástico, pensé que eso era lo correcto, que merecía la pena el esfuerzo económico y sanitario por salvar la vida de alguien bueno. Lo que no sabía entonces, y que ahora todos los medios de comunicación nos cuentan a grito,  es que las autoridades sanitarias españolas ya debían de ser conscientes de las pocas posibilidades de tratar a ese pobre hombre en España… que ya no quedaba zmapp, el antiviral experimental con el que se ha tratado a otros enfermos,  que tampoco había un donante que hubiese superado la enfermedad, cuyo tipo sanguíneo fuese compatible con el de  Manuel y cuya transfusión podría dar alguna esperanza de vida. Que no había nada que hacer, vaya.

Y me pregunto, ¿Por qué entonces tal despliegue?, ¿era acaso una operación de pura imagen política? ¿Quién ganaba con ello? Me temo que, efectivamente, el montar semejante operativa podía tener unos efectos muy positivos políticamente hablando y este motivo fue determinante a la hora de tomar la decisión sobre la repatriación. Ahora con Manuel fallecido, una auxiliar que le trató con contagio confirmado y una veintena de personas cercanas a ella en cuarentena, la mediática operación política, le ha estallado a la ministra en la cara. ¿Se hizo lo correcto?

La vida está llena de GESTOS. Traer a un compatriota a casa,  aunque sea para darle una muerte mejor, es un bello gesto. Manuel dio su vida por sus pacientes ¿qué menos que traerlo de vuelta en su lecho de muerte?

Lo que en este caso me parece desastroso, no es el hecho de haber repatriado a este pobre hombre. La estupidez e imprudencia  es que se haya hecho sin las garantías suficientes para evitar cualquier contagio; haberlo traído sin que el protocolo para estos casos, fuese el suficiente (parece); no haber cumplido con las rigurosísimas exigencias de seguridad para evitar la propagación; haber dejado en manos de personas incompetentes decisiones tan importantes como el que la mujer infectada fuese a su hospital de referencia en lugar de quedarse en su casa a la espera de una ambulancia en condiciones…haber caído en una cadena de errores tremenda y peligrosísima que deja la imagen de nuestro país por los suelos y en vilo la vida de unas cuantas personas.

El error no es el haber traído a los misioneros. Eso ha sido un gesto de humanidad, compasión, amor y agradecimiento hacia estas dos personas, para que no murieran como  un perro….

Error es que  Ana Mato no DIMITA

http://www.elconfidencial.com/espana/2014-10-03/los-misioneros-son-los-unicos-que-llegan-a-todas-las-zonas-afectadas-por-el-ebola_224434/